Carrera deportiva
El reconocimiento mundial a la figura de Gabriel Omar Batistuta es el correlato a una carrera deportiva brillante. Desde aquel Newell´s inicial en 1988, pasando por River y por la gloria de Boca. Con sus días de idolatría en Fiorentina, el título en Roma, sus sellos en Inter y Milan y con el cierre goleador en Arabia. Fueron poco menos de 17 años de goles y títulos, que incluyeron el exitoso e inolvidable ciclo en la selección nacional.
El primer paso lo dio en Newell´s. Fue el 25 de septiembre de 1988, con un triunfo por 1 a 0 ante San Martín de Tucumán. Al otro año debutaría en la red, un 16 de Mayo, en un 3 a 0 frente a Platense y lo sufrió Serrano. Su paso por el equipo rosarino incluirá 28 partidos y 8 goles. De allí dio el salto a River, donde tras un buen comienzo tuvo que irse. Daniel Passarella no lo tuvo en cuenta y apareció Boca. En River participó del campeonato local y anotó 4 goles, ese fue su aporte a la vuelta olímpica que al final dio su equipo en el torneo 89-90. Lo mejor llegó con los 90 cuando se cruzó de vereda y se le abrieron las puertas de la selección.
En Boca obtuvo la gloria y el reconocimiento que lo llevará, en poco tiempo al fútbol italiano. Con 47 partidos y 19 goles, más la obtención de la segunda rueda de un torneo local que se festejó como un título y que lo tuvo como máximo anotador, el “Bati” fue vendido a Fiorentina, mientras ya deslumbraba en la selección que comandaba en ese tiempo el Coco Basile. Con la casaca de la AFA arrancó el 27 de junio de 1991 en un empate 1 a 1 frente a Brasil.
En 11 años de trayectoria ininterrumpida con la celeste y blanca, logró ser el mayor goleador argentino en Mundiales (10 tantos), el máximo goleador de la historia de la selección (56 tantos en 78 partidos), participó en tres Copas mundiales (hizo goles en todas) y logró los siguientes títulos: Copa América (1991 –balón de oro- y 1993), Copa Kirin World Annual (1992), Copa Rey Fahd (1992) y Copa Artemio Franchi (1993). Por sobre tales logros, Batistuta consiguió ser junto a Maradona uno de los jugadores más emblemáticos e idolatrados de todo el fútbol argentino.
Su llegada a Europa fue silenciosa: sus goles cambiarán todo. En Firenze lo recibirá Fiorentina y en 1991 se irá al descenso, fue caer para resurgir. En la serie B fue el goleador del equipo que puso de nuevo en primera al equipo y su idolatría estalló en la ciudad. Fueron 9 los años del Bati en la Fiore. En 332 juegos anotó 207 goles, quedándose con las medallas de la Copa Italia 95/96, de la Supercopa Italiana (95/96), del Campeonato Italiano Serie B (93/94) y con la de ser el mayor goleador de la historia del club con 202 goles. Cuando se fue de Firenze, su nombre se quedó para siempre y en 2006 le dieron “las llaves de la ciudad”.
Roma se lo llevó para salir campeón. El equipo de la capital italiana, un grande de Europa, no lograba un scudetto desde el 82 y Bati le abrió esa puerta con 20 goles y un nuevo apodo, “el Rey León”. A pesar de algunas lesiones, jugará 86 partidos, gritará 33 goles y logrará el Campeonato Italiano Serie A (2000/2001) y Supercopa Italiana (2000/2001). Luego pasará al Inter donde jugó poco; lo suficiente para que aumenten sus estadísticas personales y para transformarse en el argentino que más goles hizo en el fútbol italiano con 242 anotaciones.
Sólo le faltaba un paso más, el desafío de Arabia. En el Al Arabi de Qatar, fue el máximo anotador de la temporada 2003/2004, con 26 en 26 partidos y el cierre de su carrera incluyó su último campeonato ganado. Los 13 títulos, los 355 goles, los 633 partidos y las 8 camisetas son datos que evidencian y resumen la exitosa trayectoria de Gabriel Batistuta.